
A los que me visitais, deciros que a parte de tener una gata hermosa de la que no pararía de hablar o escribir, mi vida se compone de muchas otras cosas, tengo muchas inquietudes, denuncias, deseos, orgullos y un largo etc... que ahora me dispongo a sacar a la luz. Supongo que será el cumplir años, el cambiar de década, lo que me hace abrirme al mundo y decir lo que pienso. Con lo que sueño, lo que anhelo y tambien lo que he conseguido en los primeros 30 años de mi vida. Como te cambia la mente en pocos años, lo que hacía, decía y aspiraba con 20 años y como realmente me siento hoy en dia.
Lo mas fresco que se me ocurre es mi gran afición a la lectura. Tengo anécdotas de pequeña en mi vida familiar. Supongo que es genético. Mi hermana la mayor no deja de leer nunca. Prefiere leer a hacer cualquier cosa. Un día me la encontré leyendo las paginas amarillas "porque si". Es miope, su gran perdición fué cuando un dia se le rompieron las gafas por la mitad, por encima justo de donde tocan con la nariz y lo peor es que no sabía cuando iba a poder comprar otras. No cesó en su empeño y las pegó con cinta aislante, un buen pegote de cinta... mientras no compraba otras podía leer, que es lo importante.
Yo también uso gafas, pero no soy miope, puedo leer durante una media hora mas o menos sin gafas, mas no, pero la media hora la aguanto. De todas formas (toca madera) nunca se me rompieron las gafas, sólo una vez las perdí y me fuí corriendo a la óptica mas cercana a comprar otras, claro que al final las encontré (debajo del asiento de copiloto del coche, no me pregunten como fueron a parar allí) y devolví las nuevas. El caso es que mi aficion por la lectura, desde muy temprana edad, digo yo que sería de ver a mi hermana siempre con un libro, yo no iba a ser menos, y con el paso del tiempo, siempre sabemos que regalarnos, ella me regala a mi y yo a ella, mas fácil imposible. Siempre acertamos. Y lo mejor es que no nos aburrimos nunca, un libro siempre es un buen regalo.
A mi me va todo, ya sea literatura de suspense, terror, que una novela humorística. Dificilmente dejo un libro por la mitad, cuando empiezo, acabo. Me meto en el papel del protagonista, del secundario que aparece en mitad del libro e incluso del perro del vecino. Durante el tiempo de lectura vivo en otro mundo. Ya pueden caer chuzos de punta que ni me entero. Me molesta bastante que me interrumpan, por eso elijo el silencio de la noche para leer placidamente y hasta que mis ojos me dicen que ya es suficiente por hoy. Pero no descarto leer mientras tomo un café, leer mientras espero la consulta del medico, leer mientras la comida se está haciendo y leer durante los anuncios. Eso si, la soledad de la noche, no la cambio por nada!
Lo mas fresco que se me ocurre es mi gran afición a la lectura. Tengo anécdotas de pequeña en mi vida familiar. Supongo que es genético. Mi hermana la mayor no deja de leer nunca. Prefiere leer a hacer cualquier cosa. Un día me la encontré leyendo las paginas amarillas "porque si". Es miope, su gran perdición fué cuando un dia se le rompieron las gafas por la mitad, por encima justo de donde tocan con la nariz y lo peor es que no sabía cuando iba a poder comprar otras. No cesó en su empeño y las pegó con cinta aislante, un buen pegote de cinta... mientras no compraba otras podía leer, que es lo importante.
Yo también uso gafas, pero no soy miope, puedo leer durante una media hora mas o menos sin gafas, mas no, pero la media hora la aguanto. De todas formas (toca madera) nunca se me rompieron las gafas, sólo una vez las perdí y me fuí corriendo a la óptica mas cercana a comprar otras, claro que al final las encontré (debajo del asiento de copiloto del coche, no me pregunten como fueron a parar allí) y devolví las nuevas. El caso es que mi aficion por la lectura, desde muy temprana edad, digo yo que sería de ver a mi hermana siempre con un libro, yo no iba a ser menos, y con el paso del tiempo, siempre sabemos que regalarnos, ella me regala a mi y yo a ella, mas fácil imposible. Siempre acertamos. Y lo mejor es que no nos aburrimos nunca, un libro siempre es un buen regalo.
A mi me va todo, ya sea literatura de suspense, terror, que una novela humorística. Dificilmente dejo un libro por la mitad, cuando empiezo, acabo. Me meto en el papel del protagonista, del secundario que aparece en mitad del libro e incluso del perro del vecino. Durante el tiempo de lectura vivo en otro mundo. Ya pueden caer chuzos de punta que ni me entero. Me molesta bastante que me interrumpan, por eso elijo el silencio de la noche para leer placidamente y hasta que mis ojos me dicen que ya es suficiente por hoy. Pero no descarto leer mientras tomo un café, leer mientras espero la consulta del medico, leer mientras la comida se está haciendo y leer durante los anuncios. Eso si, la soledad de la noche, no la cambio por nada!


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